Cuando un envase es también objeto decorativo

Cuando nos hacen un regalo lo primero en lo que nos fijamos es inevitablemente en el envoltorio. Un regalo bien presentado despierta nuestra imaginación y nos resulta mucho más atractivo, independientemente del contenido que luego encontremos. Se trata de vender ilusión, de despertar las ganas de saber qué hay en el interior y a la vez deleitarnos con su presentación.

En el mundo de la publicidad tienen muy claro esto y por eso se cuidan los detalles de presentación de los productos diseñando envases llamativos, con colores y formas que gusten y atraigan a los consumidores, especialmente a aquellos a los que va dirigido.

Lo mismo ocurre con los regalos que muchas empresas realizan a sus clientes y que se presentan en estuches personalizados que no solo ofrecen una bonita imagen, también son una forma de publicidad.

Por ese motivo, interesa que estos envases se expongan y sean vistos por cuanta más gente mejor, de modo que ese regalo acabe convirtiéndose en una inversión a modo de reclamo publicitario.

Algunos ejemplos de envases decorativos

Un buen ejemplo de esto que hablamos es el material publicitario de oficina. Muchas empresas regalan a sus clientes blocks de papel de notas, por ejemplo, presentados en bonitas y prácticas cajas.

Estas cajas, que pueden tener motivos navideños o una decoración llamativa y atractiva pueden incluso no tener publicidad o tenerla muy discreta, ya que lo importante será que cuando demos a una persona una nota con un teléfono o un mensaje, estaremos dándoles también la publicidad de la marca que nos ha hecho el regalo.

Pero, ¿es factible que esos estuches o envases acaben decorando nuestra casa? La verdad es que si. No hay más que ver las habitaciones de muchos adolescentes decoradas con botes de refresco coleccionables, en los que pueden salir imágenes de sus ídolos deportivos o musicales o algo tan simple como su nombre.

En muchos baños o salas de estar hay dispensadores de pañuelos de papel o de algodón de maquillaje que son en realidad del envase en el que los hemos comprado, pero que por su bonito diseño encajan perfectamente en casa y se utilizan de manera directa, incluso en hogares en los que se cuidan mucho los detalles.

Algunas cajitas en las que se venden ciertos productos están tan bien decoradas y son tan bonitas que en lugar de tirarlas se utilizan para guardar cosas, sobre todo aquellas que invitan a hacerlo con un tamaño adecuado, la incorporación de asas o realizadas en materiales resistentes al uso.

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