La contaminación atmosférica absorbe la vida del planeta

La contaminación atmosférica es un grave problema a nivel mundial. Se estima que esta es la causa de 1 de cada 9 muertes. Por esto la Organización Mundial de la Salud (OMS) la cataloga como una de las mayores crisis de salud medioambiental.

Con el propósito de contribuir a enfrentar la situación la OMS y la Coalición del Clima y Aire Limpio desarrollan la campaña internacional Respira la vida, cuyo propósito es crear conciencia sobre el impacto de la contaminación del aire en la salud y en el planeta. Esta iniciativa se enfoca tanto en la necesidad de velar por la calidad de aire interior como exterior.

En el portal web de Respira la vida se explica que a la contaminación atmosférica se le atribuyen alrededor del 36% de las muertes por cáncer de pulmón, el 34% de los fallecimientos por ictus (accidente cerebrovascular), el 27% de las muertes por enfermedades cardiacas y aproximadamente el 35% de las muertes por enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

Impacto en el planeta

Pero la contaminación del aire no sólo afecta a las personas y demás seres vivos, también enferma el planeta, pues muchas fuentes de contaminación atmosférica emiten significativas cantidades de dióxido de carbono (CO2), uno de los gases de efecto (GEI) invernadero que más contribuye al calentamiento global.

En la página web de BreatheLife se citan el carbono negro, el ozono troposférico y el metano como los principales contaminantes. Cada uno de ellos ocasiona graves daños a la Tierra y a sus habitantes.

Sequías y tormentas cada vez más intensas, proliferación de insectos y plagas, derretimiento del hielo y de la nieve y disminución de la producción agropecuaria son algunos de los principales efectos ya palpables de la contaminación atmosférica.

Conozcamos a los contaminantes

El carbono negro lo producen los motores diésel, la quema de basura y hornos y estufas que queman carbón, queroseno o biomasa (materia orgánica como la madera o los desechos de animales).

Las partículas de carbono negro son tan finas que pueden penetrar en los pulmones, el torrente sanguíneo, el corazón y el cerebro y provocar reacciones inflamatorias y otros efectos a largo plazo para la salud. Su tiempo de vida por suerte es corto, pues duran como máximo diez días en el ambiente.

El ozono troposférico es producto de la interacción de otros contaminantes con otros compuestos en presencia de la luz solar. Este se asocia con las enfermedades respiratorias y la reducción del rendimiento de los cultivos. Aunque se agota en unos días, sus restos pueden permanecer entre 1 y 2 meses.

Finalmente tenemos el metano, generado principalmente por el sector agropecuario, sobre todo en la producción ganadera y de arroz. También procede de las aguas residuales, los residuos sólidos y de la producción de petróleo y gas.

El metano contribuye al desarrollo del ozono troposférico y la exposición prologada a este contaminante puede desencadenar asma y otras enfermedades respiratorias crónicas. También puede obstaculizar el desarrollo pulmonar durante la infancia. Este contaminante puede durar hasta de diez años en el ambiente.

Toda esa contaminación se expande alrededor del mundo y afecta a casi toda la población mundial. La OMS estima que sólo 1 de cada 10 personas respira aire seguro. Es decir que prácticamente dondequiera que vamos estamos en contacto con aire contaminado. Por eso debemos velar por respirar aire limpio al menos en nuestros hogares o lugares de trabajo.

Share
Add Comment Register



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>